El Shiatsu como masaje terapéutico

“El Shiatsu es una forma de entender la vida, que hace que seamos más conscientes de lo que sentimos y vivimos”. Estas fueron las palabras que mi profesor de Shiatsu me dijo el primer día de clase.

Lo primero que pensé cuando lo oí fue que me había confundido de clase. Yo iba con la intención de aprender una técnica de masaje y ¿empieza con esto?

Pero según vas profundizando te das cuenta de que para ser un buen terapeuta de Shiatsu, tienes que entender la vida de esa manera; porque en esta técnica de masaje el terapeuta y el paciente se funden en un solo cuerpo.

La concentración y la atención a la respiración, a la temperatura y a las emociones del paciente son fundamentales; por lo que durante el tiempo que dura la terapia de Shiatsu, ambas personas se convierten en una.

Orígenes del Shiatsu

Fue a mediados del siglo XX en Japón donde se empezó a utilizar esta técnica consistente en la digitopresión (presión con los dedos) en determinados puntos del cuerpo; que según la Medicina Tradicional China (MTC) tienen  relación con partes del cuerpo.

Estos puntos coinciden en su mayoría con los que se trabaja en la acupuntura, con la diferencia de que en el Shiatsu, en vez de agujas, se realiza una presión determinada con el dedo del terapeuta.

El Shiatsu como masaje terapéuticoIndicaciones del Shiatsu

La terapia de Shiatsu se puede dar con el paciente completamente vestido, ya que no se utilizan cremas ni  aceites, y está indicada para:

  • Mejorar el sistema circulatorio y límbico.
  • Aliviar el estrés y aumentar la serotonina.
  • Regular la función de nuestros órganos vitales.
  • Equilibrar todo el sistema energético

Con este sistema de curación se trabaja todo el cuerpo, es decir se toma el cuerpo como la suma de todo. Por lo tanto, intentar sanar una sola parte sería un error; ya que en muchas ocasiones los dolores son reflejos de padecimientos en otras partes del cuerpo.

Por ejemplo, si presionamos el punto “yongquan” situado en la planta del pie, estamos trabajando directamente el riñón del paciente; o por ejemplo si presionamos el punto “hegu” situado en la mano entre los dedos pulgar e índice estamos tratando el intestino grueso.

En definitiva el Shiatsu es una técnica nada invasiva pero muy efectiva; que ayuda a aliviar dolores y mejora el funcionamiento tanto de nuestro sistema nervioso como de nuestros órganos.